Olvido, es una palabra grave, dice la gramática y también la vida misma. Olvido. Una palabra que, si mi opinión les viene adecuada, tiene una estructura hermosa. Olvido, una palabra que debería ser, aparte de protagonista en tantas historias a través de los años, el reflejo de lo bello y de lo que no lo es tanto. Del miedo y del placer. Olvido. Una palabra tan gastada por el uso diario y el abuso. Olvido, una palabra que se escribe para
contradecir su razón de ser. Su motivo de vivir. Hay palabras que con frecuencia olvido, pero esta, no es una de ellas. Si he de ser franca, el olvido, no es una opción. El olvido es capaz de apagar las risas, de mermar los restos del alma juvenil que vaga entre recuerdos a distancia y puede, incluso, disolver las ilusiones de años venideros. Y el olvido es grave siempre que te haga dejar de sonreír. Por eso yo no te olvido. Puede que te haya guardado durante años, en cajas que acumularon motas de polvo, en el desván de mi vida. Puede incluso que haya manchado tu rostro con el café recién hecho y doblado la esquina de la página que escribimos alguna tarde, a orillas de un río. Pero no olvido. Y no es que la palabra, sea grave según la gramática del español, ni según la vida misma. No te olvido porque sea difícil y el terapeuta, decidiera subir su tarifa de honorarios, sin previo aviso. El olvido, ya lo he dicho, no es una opción. Es que aún me arrebatas sonrisas, a pesar de la frialdad de tus respuestas comprometidas, mayormente, a causa mía. Porque esa amabilidad de no dejarme con la palabra en los dedos, la valoro por ser una fracción de tu vida. Y no quiero el olvido. No me hace falta. Que olviden aquellos a los que el pasado no les sirve.
Pese a que vivir de recuerdos es, de cierto modo, insano, mi presente lo disfruto como la niña que sale de su casa la mañana de navidad a jugar con todos sus regalos. Y sin embargo, cuando cae la noche y los insomnios organizan su aclamada fiesta de té, me enfrento al olvido. Ese olvido que en cierta temporada se va de vacaciones para escalar el Everest. Ese olvido que me hace compañía en algún lugar inexplorado de tu cabeza, donde me gusta pensar que, a veces, habito. Y se está agusto. Perdóname si no te olvido y aún me quede el descaro de decirlo. La verdad es que la letras son lo único que tengo en abundancia y por si las moscas, lo escribo antes de que se me olvide.
Que el corazón suba a mi mente, para que mis ojos se vuelvan sensibles, y le digan a mis labios que solo pronuncien palabras de sabiduría. (Mujer árbol)
lunes, 14 de septiembre de 2015
Bitácora de sueño.
Otra vez no puedo
dormir. Tengo la razón clavada entre los ojos, aunque yo diga que no. Si te
escribo es porque mis madrugadas están ausentes de ti. También mi vida y mis
caídas. Todo es ausencia, si lo vemos desde mi perspectiva.
No quiero que se agoten
mis RESERVAS
Eres mi amante insomne
porque aunque quisiera, no puedo llamarte de otra manera. Vienes y haces de mis
noches un tormento. Te acercas un poco y siempre voy a querer más de ti. Te
alejas y entonces mis noches son insoportables. Como esta, como las siguientes
y las anteriores.
Por tu culpa he corrido un
derby desde mi cama y también llegado a la Luna. Porque desde entonces, mis
noches me cuentan historias y te inventan en distintas formas. Porque te vuelves
el torrente de cafeína, que me recorre el cuerpo durante el día. Entre sueños,
me encuentro discutiendo con Neruda porque no puede ser que solo esta noche te
pueda escribir versos, si todas mis noches las quiero contigo, porque al menos
en las letras hago de ti lo impensable. Y es que ahorita solo busco pretextos,
estúpidos, si así lo quieres ver. Pero tengo la habilidad de convertir
pretextos en razones.
Otra vez no puedo dormir y
la razón, no el pretexto, la tengo clavada entre los ojos. Me estoy cansando
del vacío que tiene mi cama.
viernes, 4 de septiembre de 2015
La vida se me va con lo que escribo...
Si tan solo pudiera gritar y decir cómo me siento en estos
momentos, solo quisiera seguir llorando…
En esta vida nos encontramos con mil personas, nos llevamos
bien, compartimos risas, recuerdos, anécdotas que más puedo decir, compartimos
vida.
Tenías ese rostro angelical, desde la primera vez que te
conocí pude sentir tu alma, tengo esas intuiciones que nunca me fallan pero por
miedo siempre me las guardo, mira que no me equivoque contigo.
Eras igual a mí, juro que lo eras, tan sereno que calmabas
mis ansías, tratabas de cantar y calmar mis melodías apresuradas, desde que te
vi, dije que amaba tu forma de ver la vida, tan simple, tan feliz, tan tú.
Arturo era tu nombre, perfecto quizás, si no necesitaba
nada solo seguir conociéndote, tus 25 años me hacían verte interesante, profesional,
espectacular, siempre con sabios consejos y siempre claro con lo que quería,
todo un caballero de pies a cabeza, jamás callaste es más siempre hacías ruido
en mi corazón cuando te tenía cerca.
Es esta vida loca, desdichada que no me dejo bailar contigo
aquella noche del 27 de este mes, me decías baila conmigo y disfruta como si
fuera el ultimo, olvida todo y toma de mi mano y entre risas y risas negué ese
baile que mis nervios terminaron de arruinar…
Porque te tuviste que ir tan pronto? Sobre todo sin avisar...
Encajabas mis sentidos, mis latidos, encajabas todos mis
años perdidos, me enseñaste que el amor puro viene sin avisar, así despacio,
así silencioso…
Recuerdo aquella vez en esa terraza conversando de la vida y
tú poniendo una canción que pensarías que me gustaba, cantabas y solo atinaba a
ver como tus ojos resaltaban con esos foquitos amarillos amarrados de esquina a
esquina, como tu barba se me hacía sensual y tu boca me provocaba a besarla sin
parar, pero otra vez falle, mis nervios lo arruinaron y maldigo el momento en
que no hice todo eso contigo, un sentimiento mutuo y puro que me hace llorar de
impotencia…
No tengo palabras para expresar este gran vacío que dejas en
mí.
Fuiste el único que escuchaba mis atolondradas historias,
que me aconsejaba para que nadie me hiciera daño porque no lo soportarías, mil
años teniéndote cerca y yo sin poder hacer nada por el miedo a fracasar,
trataste de confesar tu amor por mí pero yo estaba en otra dimensión que no
podía creer ese sueño hecho realidad, Arturo porque te vas sin despedir…
Que voy hacer sin ti ahora? Que voy hacer sin tus abrazos
confortadores, sin tus consejos, sin tus caminatas, sin tus bailes, sin tus
cantos, sin todos los años vividos, sin ti…
Recuerdo verte caminar por esas calles de barranco saltando
y riendo como loco, estabas con esa chompa abstracta que me encantaba, tan
hermoso, tan tú, no podía contenerme frente a ti, tomabas de mis manos y decías
“porque eres tan hermosa amiga mía, te adoro”, porque te han hecho tanto daño,
porque eres tan autentica, eres mi ángel, maldición tengo un nudo en la garganta
y no puedo contenerme, exijo un encuentro…
Como puede ser la vida tan injusta, necesito seguir
escuchando tu melodiosa voz, necesito ese último abrazo y necesito contarte que
ahora sufro por ese amor que jamás te confesé, necesito gritar porque ya no
estás conmigo, ando muerta en vida…
Vivo porque debo vivir.
Perdóname por no
estar en estos momentos contigo, pero no soporto la idea que ahora ya no estés
conmigo compartiendo esta hermosa luna.
Perdóname porque para mí esto no es un adiós es un hasta
luego, perdóname porque sé que no te gusta verme llorar, perdóname por esas veces que te hice renegar, reír,
llorar, nunca soltaste mi mano porque siempre confiaste en mí, siempre decías
que sería grande, siempre decías que mi alma era tan pura como la tuya y ahora
lo creo porque Dios te quiere como ángel…
Juro que estarás conmigo a donde vaya, siempre habrá alguna ocurrencia,
alguna canción que me identifique contigo, TE amo tanto que pediría un día
entero contigo en el cielo!
Hasta pronto Arturo, te has llevado mi alma contigo…
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Valiente!
Valiente es Quién dice lo que piensa, tal cual lo siente, sin herir.
Valiente es Quien no se adjudica toda La Verdad, sino Sus Certezas.
Valiente y válido es Quien está dispuesto a llegar a un lugar común sin convertirse en alguien ordinario.
Valiente es quien no necesita excusarse, pedir permiso, esperar a ser perdonado; para tomar conciencia de sus errores y mejorar.
Valiente es quien abandona la autofagia para encajar.
Valiente es Quien se amiga con su dolor, con sus pérdidas, con sus fracasos, con sus ausencias, con sus limitaciones;
no espera Maestros, ni aduladores; no espera condescendencia;
no se queja; SE ESCUCHA y aprende.
Valiente es Quien sabe cuando necesita ayuda y la pide;
Muy Valiente, Valioso y Valorado es Quien no olvida y agradece.
Valiente es Quien no se adjudica toda La Verdad, sino Sus Certezas.
Valiente y válido es Quien está dispuesto a llegar a un lugar común sin convertirse en alguien ordinario.
Valiente es quien no necesita excusarse, pedir permiso, esperar a ser perdonado; para tomar conciencia de sus errores y mejorar.
Valiente es quien abandona la autofagia para encajar.
Valiente es Quien se amiga con su dolor, con sus pérdidas, con sus fracasos, con sus ausencias, con sus limitaciones;
no espera Maestros, ni aduladores; no espera condescendencia;
no se queja; SE ESCUCHA y aprende.
Valiente es Quien sabe cuando necesita ayuda y la pide;
Muy Valiente, Valioso y Valorado es Quien no olvida y agradece.
jueves, 27 de agosto de 2015
El Durante...
Lo más difícil es empezar. Y terminar. Dicen que lo que va en medio, las líneas que componen el cuerpo del texto, es lo más sencillo, lo más fácil de llevar, lo que más se disfruta. No sé, eso dicen.
Los comienzos. Los finales. Tú y yo siempre olvidamos que el texto también tiene cuerpo, que las historias también tienen un “durante”. Fuimos unos olvidadizos, unos pobres irresponsables. No comprendimos que los grandes poderes conllevan grandes responsabilidades. Que los grandes amores merecen un maldito desarrollo.
Lo peor que nos pasó fue que nos hicimos adictos a esos pequeños momentos de felicidad que nos brindaban los inicios. Todos nuestros inicios. Nos enganchamos a andar juntos cogidos de la mano, a abrazarnos hasta traspasarnos el alma, a besarnos hasta rompernos los huesos. Nos enganchamos a no saber, aún sabiendo. A hacernos los tontos mirando para otro lado, haciéndole creer al cosmos que podríamos juntos y no separados. Pero al cosmos no se le engaña, y tú lo sabes. Y yo lo sé. Pero tú más. Tú lo supiste mucho mejor que yo. Llevaste mis riendas sin quererlas ni coger, te colgaste mi corazón a la espalda y recorriste la ciudad impregnándome las calles de recuerdos.
Y ahora qué. Dime qué puedo hacer. Porque a día de hoy, a veces, aunque ya no deba hacerlo, sigo repasando los momentos que viví a tu lado. No fueron demasiados. Ni muchos ni pocos. Sólo fueron los justos y necesarios para hacerte imborrable. A veces sigo pensando en los principios, en todos nuestros principios y en la falta de ellos. Nos sobraron y nos faltaron a partes iguales. Nos sobraron, como nos sobraron los anocheceres. Nos faltaron, como nos faltaron los amaneceres.
Nunca fuimos de esos que hacen las cosas como se han de hacer. Nunca fuimos juntos a cenar. Nunca fuimos juntos a lavar el coche. Nunca estuvimos juntos en ninguna boda. Nunca nos dijimos “para siempre”, pero tampoco “para nunca”. Yo siempre fui tu puerta abierta. Tu vida y tus arrugas de expresión. Tú fuiste mi último primer amor. Mi cara más bonita sin pintar. Mi precipicio emocional. Pero no recordemos nuestras carencias. No hagas que piense de nuevo en las vidas que podría haber vivido mientras esperaba a que la tuya arrancara. No me mires como sé que harías si estuvieras delante ahora. Y no, tampoco me toques la mejilla como si fuera de cristal. Te aseguro que si no me he roto ya, ahora ya no es el momento.
Te lo dije hace tiempo. Me copié de quien lo dijo, ya sabes, que “puedo vivir sin ti, pero no quiero”. Te lo dije mil veces. Y tú lo escuchaste asintiendo. Lo escuchaste sabiendo que el café se enfriaba, que tu corazón se cerraba. De nuevo. Otro final.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Supongamos que te echo de menos...
https://www.youtube.com/watch?v=RD9xmhSrcYE
Supongamos que te echo de menos...
¿Volverías?
Supongamos que...no hay día en que no me acuerde de ti, y cada vez que te pienso tenga que distraerme para poder parar. Supongamos que me atrevo a decirte algo.
¿Reaccionarías?
¿Crees que merece la pena empeñar mi orgullo? ¿Empeñar la poesía?
Supongamos.. que desaparece aquel mes, aquel fin de semana. Supongamos que aquello no acabó conmigo. Supongamos que quiero ir de nuevo a la estación e intentar captar una imagen mientras llega el tren.. y tú con el.
Y ahora... ahora yo supondré que tú aún no me has olvidado, que no has borrado ni una sola fotografía mía, ni un solo mensaje.. ni una sola carta.. que tu intención no era la de alejarme matándome poco a poco. Que aun queda esperanza, que no la hemos desperdiciado toda..
¿Marcarías mi número?
Son las cuatro de la mañana de cualquier día de enero y es tu silencio el único que ahora me despierta al caer la noche. Es tan difícil conciliar el sueño después de habértelo regalado a ti. A veces pienso en llamarte, o escribirte para que me lo devuelvas. Echo tanto de menos a la persona que solia ser antes de conocerte, antes de convertirme en la mitad de todo, de nada.
Sin ti me sobran la mitad de todos mis cigarrillos, los cinco minutos de más después de apagar el despertador, una cucharada doble de azúcar en el café, media botella de butano al ducharme. Me sobra la mitad de la cama, de la almohada, del sofá. Sin ti las películas las veo enteras y leer antes de cerrar los ojos ha dejado de ser mi estrategia para que me quitaras el libro, y siguiéramos con la poesía debajo de las sábanas.
Y sin embargo, te fuiste.
Y a mí solo me queda suponer que a ti también te sobran las mismas mitades que a mí, que tú también echas de menos mis manos cuando tienes frío, y que Madrid es la mitad de bonito sin nuestros besos en mitad de la Gran Vía.
Sigo parándome delante de cada tienda de libros viejos, pero ahora sin ti, por si te viera pasar. Sigo notando tu nombre en mi nuca cada vez que me recojo el pelo y sigo notando tus dientes en la cicatriz que me dejaste en la clavícula.
Ojalá decir que te grabaste en mi piel a fuego fuera solo una metáfora más.
Ojalá decir que te llevaste mi corazón... no fuese tan real.
Lo echo de menos, ¿sabes? echo de menos oírlo latir al otro lado de mi pecho. Acunarlo por la noche y leerle a Salinas para que cogiera el sueño.
Mi amor, léele a Salinas, que solo él sabe describir en verso, lo mucho que a ti... también te echo de
menos..
Supongamos que te echo de menos...
¿Volverías?
Supongamos que...no hay día en que no me acuerde de ti, y cada vez que te pienso tenga que distraerme para poder parar. Supongamos que me atrevo a decirte algo.
¿Reaccionarías?
¿Crees que merece la pena empeñar mi orgullo? ¿Empeñar la poesía?
Supongamos.. que desaparece aquel mes, aquel fin de semana. Supongamos que aquello no acabó conmigo. Supongamos que quiero ir de nuevo a la estación e intentar captar una imagen mientras llega el tren.. y tú con el.
Y ahora... ahora yo supondré que tú aún no me has olvidado, que no has borrado ni una sola fotografía mía, ni un solo mensaje.. ni una sola carta.. que tu intención no era la de alejarme matándome poco a poco. Que aun queda esperanza, que no la hemos desperdiciado toda..
¿Marcarías mi número?
Son las cuatro de la mañana de cualquier día de enero y es tu silencio el único que ahora me despierta al caer la noche. Es tan difícil conciliar el sueño después de habértelo regalado a ti. A veces pienso en llamarte, o escribirte para que me lo devuelvas. Echo tanto de menos a la persona que solia ser antes de conocerte, antes de convertirme en la mitad de todo, de nada.
Sin ti me sobran la mitad de todos mis cigarrillos, los cinco minutos de más después de apagar el despertador, una cucharada doble de azúcar en el café, media botella de butano al ducharme. Me sobra la mitad de la cama, de la almohada, del sofá. Sin ti las películas las veo enteras y leer antes de cerrar los ojos ha dejado de ser mi estrategia para que me quitaras el libro, y siguiéramos con la poesía debajo de las sábanas.
Y sin embargo, te fuiste.
Y a mí solo me queda suponer que a ti también te sobran las mismas mitades que a mí, que tú también echas de menos mis manos cuando tienes frío, y que Madrid es la mitad de bonito sin nuestros besos en mitad de la Gran Vía.
Sigo parándome delante de cada tienda de libros viejos, pero ahora sin ti, por si te viera pasar. Sigo notando tu nombre en mi nuca cada vez que me recojo el pelo y sigo notando tus dientes en la cicatriz que me dejaste en la clavícula.
Ojalá decir que te grabaste en mi piel a fuego fuera solo una metáfora más.
Ojalá decir que te llevaste mi corazón... no fuese tan real.
Lo echo de menos, ¿sabes? echo de menos oírlo latir al otro lado de mi pecho. Acunarlo por la noche y leerle a Salinas para que cogiera el sueño.
Mi amor, léele a Salinas, que solo él sabe describir en verso, lo mucho que a ti... también te echo de
menos..
sábado, 15 de agosto de 2015
Llámalo amor o como tú gustes...
Hace mucho que no escribo para vos, hace mucho que ya no
tengo ningún suspiro de amor por ti…
Hoy quería escribirte con todo el afecto que tengo, porque
sabes muy bien que te amé.
Mi amor fue un poco alborotado, fue sincero y a la vez un
poco dramático, pero fue AMOR.
Siempre te recordé, te llore en momentos que no debía llorarte
y siempre te odie por dejarme sola cuando más te necesitaba, no queda tiempo
para seguir quejándome de ti, no queda tiempo para seguir con este
resentimiento que me hizo aprender que el amor no era así como lo sentía…
Quisiera no confesarte nada a estas alturas pero siempre
odie tu forma tan mujeriega, tu forma fría de cómo supuestamente me querías y
odiaba que te contradigas con tus sentimientos, quizás amaba que me dijeras que
fui la mejor en tu vida placentera pero me hacía pensar que solo para eso yo
era buena…
Había algo más bueno que solo entregarte mi cuerpo, pero
creo que nunca supiste verlo…
Era amarte y entregar mi dedicación entera contigo.
Amaste a mil mujeres antes y después que yo, seguía firme a
tu atolondrada forma de quererme hacerme tuya, tuve que acceder en varias
ocasiones para no olvidarme de tu aroma y seguir plenamente con tu amor.
Pero el tiempo se me paralizo un día y me dijo que ya era
suficiente aplastada de cabeza para seguir entregándote mi amor, mi tiempo, por ni siquiera un abrazo y
palabras claras cuando te veía o conversaba.
Ahora qué más da si tu inspiración no brotan mi nombre,
escribes poemas pensando en un amor más, sufrida con este amor que me paralizo
noches enteras pero que nunca me dejo de enseñar.
Me hizo más fuerte y resucitar del vacío que jamás pensaba
resucitar.
Gracias por nada y a la vez por poco.
-
-
La intoxicación afectiva No es Amor
La espera, el rechazo, la incertidumbre, la insistencia, el sufrimiento emocional, el sacrificio irracional, la frialdad...
El Amor no es morir lánguidamente, no es inevitable.
Muchas separaciones sirven para saber QUE NO QUEREMOS del Amor.
Aprendí...
Sentados en esa terraza a la media noche, armando unos
porros para contagiarnos de la alegría plena.
Coge su guitarra y empieza melodiosamente a tocar aquella
canción que me estremece el cuerpo, su voz era un cántico de ángeles.
Cerraba los ojos y no me importaba nadie más, solo analizaba
y veía la vida de otra forma…
Aquella vida que nos transforma en seres odiados o queridos,
aquellos que se creen dueños de todo y a la vez de nada.
Que la vida que yo estaba presenciando era fuera de lujos,
alejado de la basura diaria de gente desdichada que no comparte un solo pan con
mil personas.
Gente que la ropa, los lujos se les hace más grande que un
verdadero amor, gente que vive engañada por la estupidez constante que genera en su cerebro por el
maldito dinero.
Pobres desdichados.
El abrazo más sincero en toda mi vida fue de aquel joven
tocando esa melodía.
Sentí el amor profundo y aquella paz plena que necesitaba mi
vida para que mi corazón se abriera mucho más, no importaba nada solo seguir
respirando aquel tabaco sabor a vainilla del chico de al lado.
Mi cuerpo estaba helado con este frio atroz en pleno
invierno, no importaba la cobija, solo las risas idas y vueltas que nos dábamos
a carcajadas en aquella terraza, que hermosa noche.
Vuelvo a respirar y a sentirme mil veces viva, no necesito
nada más que seguir caminando sobre aquellas nubes muy cerquita del cielo,
sentirme flotando con el corazón en paz, su amor puro me hacía sentirme
completa, me amoldo y armo cada pedazo roto en todo mi cuerpo.
Estoy enamorada de ti, estoy completamente enamorada de tu
alma, estoy contemplando tus ojos hermosos y estoy sintiéndote mi verdadero
ángel.
Eres tan hermoso que no existe ninguna otra persona que
pueda remplazar este único, léeme bien, ÚNICO amor en toda mi vida y que vida
la mía.
Si dejara de suspirar por ti, si dejara de admirarte, nunca
aprendería el sentido de la vida, de nuestras vidas!
miércoles, 22 de julio de 2015
Hay un Espíritu...
Hay un Espíritu que permanece despierto cuando dormimos, que crea la maravilla de los sueños. Es el Espíritu de la Luz, que en verdad se llama el Inmortal. Todos los mundos descansan en ese Espíritu y nadie puede ir más allá de él.
martes, 7 de julio de 2015
Tú.
Si, así vivo yo con pocas horas de dormir y pensando mucho
en el ayer.
Complicada situación que a veces quisiera olvidar pero
siempre me gusta recordar.
Amor, sigues robando mis suspiros, sigues tocando la bella
melodía que solo yo puedo escuchar.
Tú, el violín, tus cigarros, tu aroma, tus besos, tu piel,
tus versos, tu melodía, tú…tan solo tú.
Quisiera amanecer contigo cada vez que tus ganas quieran
conmigo y abrazarte como si fuera la última.
Disculpa si sigo con este relato que no tiene fin pero es
que no puedo contener las ganas de este amor que se me hace imposible de
olvidar, quizás…
Cierro los ojos y comienzo a construir cada episodio a tu
lado, suspiro y desaparece toda mi imaginación y es ahí cuando mi rabia no se
contiene.
Ya no recuerdo cuantas veces escribí por ti, ya no recuerdo
cuantas veces me has rechazado, tampoco recuerdo cuantas veces me dijiste que
no me amabas, ya no recuerdo cuantas veces eh repetido esto y no consigo
olvidar.
Te vuelvo a escribir por si mañana no sigo viva y ya no
pertenezca más en tu vida.
Por si mañana no consigo entender una vez más que esto lo
hiciste por los “dos”
Por si mañana se me distorsionan una vez más los recuerdos
que me llevan amarte y odiarte.
También te escribo por si mañana se te vuelve a olvidar que
te amo.
Por si mañana se te olvida mi locura.
Por si mañana sigas dudando de mi
amor.
Pero sobre todo por si mañana olvidas que fuiste tú el amor
de mi vida.
lunes, 22 de junio de 2015
Tres mujeres viven en mi.
Me llevo un cierto tiempo comprender de que se trataba,
sabía que algo estaba mal, pero me había cansado
eso de arrojar siempre la basura afuera y ver los errores ajenos sin considerar los míos.
Y fue entonces que llegue a la conclusión de que ese volver a mi centro, del cual tanto había escuchado, pero no conseguía elaborar, se trata, al menos para mi, de poder aceptar que dentro de mi vive esa NIÑA caprichosa, rebelde y ansiosa por que la vean y la amen, que quiere lucirse y que le presten atención, busca tener la razón y se enfada cuando los demás no hacen lo que ella espera......
Junto a ella vive esa MUJER que ya no necesita de nadie, ni demostrar nada, que sabe lo que quiere, y es consciente de sus incoherencias, pero por sobre todo asume que debe hacerse responsable de lo que elige para su vida.
Y a su lado, en algunos momentos, aparece junto a la NIÑA y a la MUJER, una ANCIANA, ella se mueve con lentitud y camina encorvada, muchos años ha vivido y sus ojos resplandecen de sabiduría, demasiada diría, más de lo que yo hubiera imaginado.
Ella es quien dice "Ya está, hasta aquí es suficiente." aunque otras veces dice "Vamos, que un poco más aun se puede", y me habla y mira con complicidad y ternura, otras veces más severamente pero la mayoría de las ocasiones simplemente no dice ninguna palabra porque no es necesario y yo igualmente la comprendo.
Las tres viven dentro de mí. Y si consigo escucharlas, y aprenden a convivir, y se comienzan a ver, allí mismo donde se unen las tres miradas. He descubierto que allí mismo se encuentra mi centro, ese que tanto he buscado.
La bruja murmuró
... la Bruja murmuró...
La Luna, mi Abuela
Mi Abuelo, el Fuego
El Cielo, mi Padre
Mi Madre, la Tierra...
y yo pregunté...y el Agua qué es?
y ella respondió...El Agua son Nuestras Emociones, El Agua Somos Nosotros.
La Luna, mi Abuela
Mi Abuelo, el Fuego
El Cielo, mi Padre
Mi Madre, la Tierra...
y yo pregunté...y el Agua qué es?
y ella respondió...El Agua son Nuestras Emociones, El Agua Somos Nosotros.
jueves, 11 de junio de 2015
¡Begins Again!
La libertad no se
OBLIGA
Entonces será que todo lo que escribo es por vos?
Será que todo mi amor es mi inspiración en plena madrugada?
Como quitar está herida profunda de mi corazón, me está
doliendo la cicatrización…
Hoy te eh recordado como cada noche al acostarme, te extraño
tanto, es como si estuviera en una prisión, viviendo con la ausencia, pena y
tentación.
Dime hombre, donde dejaste el respeto, donde dejaste el
amor, todo me hizo demasiado pobre…
Eh perdonado lo imperdonable y me eh comido todas tus
burlas, será posible que nunca estuve bien de la cabeza? Como perdonar algo que
no tiene remedio alguno.
Esta libertad me está atrapando día con día, me está
liberando de tu alma, me está hablando un poco más de la vida.
Mi cuerpo y mi cabeza esta para un rompecabezas de mil
piezas, no tiene reparo nada de este daño.
Mis ojos piden auxilio porque lloran al saber que mi corazón
no sonríe más.
Esas manos mías piden agritos no ser tocadas al igual que mi
cuerpo.
Me eh bañado mil veces para quitarme tu aroma de mi piel,
pero no se va, siguen tan intactos como tu recuerdo.
Pregúntate, que te hice y seguro tu respuesta será nula.
Me has causado la sensación más grande de la vida, el
olvidarme como debo amarme, ah olvidarme
donde deje mi orgullo, dignidad, mis ganas de superación, fuiste egoísta y
mucho patán, me he convertido en un ser que todo le da igual, todo; incluso tu
amor, pero eso no es amor es una obsesión.
Me has enseñado que jamás debo suplicar, ni implorar nada
por nadie menos por tí
Me has enseñado que hay diferentes tipos de amor, el amor
incondicional, me volví experta en ello.
Me has enseñado a callar cuando este frente a ti, hacer hipócrita
conmigo y con todos, a llorar en silencio pero sobre todo a sonreír cuando me
preguntan él porque, no tengo nada más que decir solo que me has enseñado LO QUE
ES ENAMORARSE Y A LA VEZ ODIAR COMO NADIE.
Me has enseñado que
uno jamás se debe entregar al 100% porque el que se enamora pierde.
Me has enseñado que hacer el amor es solo de un día y no
para siempre.
Me has enseñado hacer una mujer más fuerte.
Sobre todo me has enseñado que jamás pero nunca jamás debo
llegar borracha a gritarte lo mucho que te amo.
Entonces ahora puedo decir que se acabó la tormenta, me eh
graduado, soy fuerte y sobre todo estoy aprendiendo que jamás se debe forzar ninguna
de las cosas, que se tiene que abrir bien los ojos antes de amar, pero sobre
todo te tropezaras muchas veces más pero está en ti levantarte lo más rápido que
puedas.
Estoy tan cansada, sobre todo escribir el mismo cuento, tu
vida con la mía.
Pensé alguna vez que sería difícil, si es difícil y muy difícil
pero no imposible.
Tengo que seguir con lo mío, sin este drama constante que es
más adictivo que tus besos o de la misma forma.
Todo lo que deseo para ti y para todos es el bien, porque en mí
no existe el odio, no existe rencor, existe pena si pero jamás aborreceré tu
nombre, quizás si un poco pero no te voy a desear el mal nunca, aunque mis ojos
y mi cuerpo se paralice al verte.
Tengo mil cosas por hacer:
Tengo que ser mejor hija
Tengo que ser mejor hermana
Tengo que ser mejor nieta
Tengo que ser mejor hermana
Tengo que ser mejor nieta
Tengo que memorizarme este rol de vida
Tengo que ser profesional
Tengo que cumplir mis sueños
Algún día me casare
Algún día seré mamá si esta vida quiere premiarme de nuevo
la dicha que alguna vez rechace.
Algún día nos volveremos encontrar y sé que será pronto pero
para entonces yo seré otra persona.
Tengo que ser más fuerte día con día porque de amor nadie se
muere.
sábado, 6 de junio de 2015
Veneno letal.
Querida primera semana de junio
Me siento tan sucia, tan despreciable, tan sola, sola, sola
y mil veces sola…
Como si fuera cualquier perra entre sus brazos que no existe
ni el más mínimo amor.
Encerrada entre sus piernas sin escapatoria ante mis desánimos.
Me vuelvo loca por él y me sigo cegando sin querer, es que
ya no me puedo controlar.
Estoy cansada y tan pálida, escucho voces en mi cabeza que
solo critican por joder.
Tomo de más y puede ser que quiera romper todo, quiero bajar
tu amor y clavaria tu foto para que no me vuelvas loca por vos.
Eres el veneno más rápido cuando juro no volverte a
extrañar, pero recuerdo envolviéndote entre esas sabanas y retorciéndote de
placer.
No puedo controlarme sigo llorando porque no asimilo la
idea, es que solo me tomas y me dejas.
Te recuerdo que no soy una muñeca si no una persona que
aunque no creas tiene sentimientos y te juro que no se que hacer para remediar el
mal.
Estoy pensando una guerra entre los dos porque ya no hay
nada que hablar ni para dar.
Me vas odiar
Soy como una flor que espera tanto por amor y solo se
empieza a secar.
Que puedo hacer viviré por mi amor y todo esto pasara, me
duele como Dios ve la ciudad.
Quisiera verme reír como ayer y ya no quisiera verme llorar,
quiero gritarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!
Si quieres mostrarme otro lugar, llévame hasta el final pero
no me dejes ir.
Estoy acostumbrada a tu calor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









